En horas de la tarde del jueves, la encargada de
la capilla Nuestra Señora del Valle, de la ciudad de
Belén, se dio con una desagradable sorpresa.
Al ingresar, la mujer advirtió que algunas imágenes
estaban fuera de su lugar original, y en algunos
sectores como las escalinatas había materia fecal. De
inmediato avisó a la policía y al cura párroco Pablo
Batallán, quienes se hicieron presentes. Fuentes
consultadas indicaron que desconocidos ingresaron al
templo aprovechando que el mismo se encuentra abierto
durante todo el día. Al parecer, los sujetos entraron
cuando no había nadie y violaron los altares de
distintas imágenes religiosas.
Uno de los que atacaron fue el de la Virgen Peregrina,
donada por el matrimonio Cabrera. De la Imagen, los
malvivientes le sustrajeron las cadenas dejadas por los
promesantes, además de otras reliquias que había en el
altar. También el dinero de las limosnas conformó el
botín de los delincuentes.
El hecho de que la Casa de Dios haya sido violentada por
los delincuentes causó indignación en la comunidad
religiosa de la ciudad de Belén, pero también molestó
que en el ataque los sujetos hayan defecado en distintos
sectores del templo.
Tras ser reportado el ilícito, efectivos de la comisaría
departamental de Belén se apersonaron en el templo e
iniciaron la investigación de lo sucedido.
Por orden de la Justicia en feria, los investigadores
inspeccionaron el lugar levantando distintos indicios
-huellas dactilares principalmente- que los ayude a dar
con el paradero de los autores, que en principio serían
al menos dos personas.