Ante esta situación, el intendente Aybar no
solo desmintió los rumores de algún tipo de
persecución, sino también aclaró que “solo se
debe a que en realidad se está
controlando y poniendo blanco sobre
negro, la planta de becados para conocer
efectivamente la situación de cada uno de
ellos”. Además argumentó: “Hay
mucha gente que nunca fue a trabajar, por ello
se está en pleno relevamiento de la planta de
becados”.
Por otro lado, el jefe comunal aduce que
existe una fuerte operación política detrás de
las denuncias. Invitó a los periodistas que se
lleguen por la Puerta de Corral Quemado para que
vean cómo quedó la municipalidad, donde -según
dijo- “el kirchnerista Quipildor dejó poco menos
que en ruinas el municipio”.
Finalmente, Aybar dijo que no fue nada grato
encontrarse con que se pasó a todos los
funcionarios de la gestión de Quipildor a planta
permanente y que en menos de un mes se gastó
casi un millón de las regalías mineras,
desconociendo en qué se gastó tanto dinero en
escaso tiempo.